Lo sorprenden y le quitan la vida a puro plomo

Altotonga, Ver.- Un artero homicidio se dio en el lugar conocido como La Hierba, perteneciente a la localidad de Las Truchas, perteneciente al municipio de Altotonga, en donde se encontraba una persona con varios impactos de bala en diferentes partes del cuerpo.

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Tras una solicitud de auxilio a la policía municipal de Altotonga por parte del agente municipal, dieron a conocer que a mitad de un cerro yacía el cuerpo de una persona la cual se encontraba sin vida en un charco de sangre y con varios impactos de bala.

 

Tras esta situación el personal uniformado, dio parte al personal del ministerio público de la ciudad y del distrito judicial de Jalacingo, para que tomaran conocimiento de los hechos y trasladarse al lugar antes mencionado para realizar el levantamiento del cadáver.

 

Por lo que las autoridades competentes se constituyeron en el lugar mencionado como La Hierba  donde se entrevistaron con Marcelina Trujillo Hernández de 27 años de edad, esposa del occiso, mencionado que su cónyuge había salido desde la mañana con sus dos menores hijos a realizar algunas compras al centro de la comunidad Las Truchas y grande fue su sorpresa cuando el menor Julián Mundo Trujillo de 10 años de edad llego muy espantado a avisarle que le dos sujetos le habían quitado la vida a su padre de varios balazos.

 

Tras dicha situación y debido a que era una muerte violenta y era necesario el levantamiento de evidencias o rastros de casquillos de donde salieron las balas que le quitaron la vida al hoy finado.

 

Siendo necesaria la presencia del personal de servicios periciales, acudiendo el enlace regional, Jase Ángel Vázquez con dos peritos mas, quien en compañía del Licenciado Enoc Castelán Estrada, titular MP Investigador de Jalacingo y el comandante de la Agencia Veracruzana de Investigaciones, así como el licenciado Donathien Baltasar Pablo, titular del MP de Altotonga, se trasladaron al lugar de los hechos, caminando alrededor de treinta minutos.

 

Al llegar al punto indicado encontraron al ahora finado, quien en vida respondía al nombre de Moisés Mundo Córdoba de 59 años de edad, el cual se encontraba boca arriba, recargado de un alud de tierra, presentando fuertes huellas de violencia.

 

Al iniciar la inspección en el lugar del sangriento homicidio, al revisar el cuerpo del occiso, este presentaba siete impactos de bala, cinco en el pecho, uno a la altura de la cadera, el séptimo fue sobre la espalda, siendo mortales los primeros impactos de bala, quitándole la vida de manera instantánea.

 

Tras realizar el levantamiento de los indicios pertinentes por parte del personal de la procuraduría general de justicia del estado, se le cuestiono a su familiar si el ahora finado tenía problemas personales con alguna persona, mencionando que no sabían nada en relación a eso, y que solo se dedicaba a trabajar.

 

Por lo que el personal del ministerio público investigador le requirió la documentación que acreditara la personalidad del finado, así como de la persona que lo reconocería para hacer la entrega del cuerpo para darle cristiana sepultura.

 

Posterior a esto fue ordenado el levantamiento y traslado del cadáver al semefo de la ciudad de Altotonga para que le fuera practicada la necropsia de rigor, y posteriormente ser entregado el cuerpo a quien decidiera reclamarlo.